Ahora parece que yo debo mirar hacia el mar, descubrí la noche su reflejo entre los botes. Mañana vas a encontrar una flor que te dejé, contra el pecho abrazarás su suave fuego y, en una danza sutil, libélulas de jardín cruzarán el cielo de tus sentimientos.
A mi damisela y su flor, con su sombrilla y mi amor, damisela del jardín de las camelias.
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